Las principales claves que debes saber sobre la historia de tu examen EIR

¿Estás a punto, o acabas de terminar tu carrera? ¿Eres graduado en enfermería y comienzas a plantearte la posibilidad de prepararte el EIR? Pues bien, vamos a comenzar por el principio. Conozcamos las claves principales sobre el EIR y su historia.

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Desde el primer examen EIR de la historia, realizado en 1993, hasta el celebrado el pasado mes de enero de 2017 se han convocado un total de 24 exámenes. Fue convocado por el actual Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, y se trata de una prueba única que se celebra anualmente en todas las comunidades autónomas.

La prueba EIR (Enfermero Interno Residente) permite acceder a las enfermeras a un período formativo de especialidad de 2 años de duración y para la residente firma un contrato laboral.

Fueron muchos años durante los cuales, la prueba se componía de 110 preguntas (100 más 10 de reserva). De hecho, no fue hasta el examen celebrado en 2012, que comenzó a ampliar este número pasando a un total de 170 preguntas. Posteriormente, en 2013 siguió el progresivo aumento para pasar a 190 preguntas. El 31 de enero de 2015 el examen ya contenía 200 preguntas más 10 de reserva. Y en 2016 se llegó a igualar el número de preguntas que ya se exigía en otras pruebas para residentes interinos como el MIR y el PIR. Se alcanzaron las 235 preguntas.

En cuanto al número de opositores y opositoras que se han ido presentando cada año, el salto exponencial comenzó tras la aprobación del Real Decreto 450/2005, del 22 de abril, a través del cual se regulaba la creación de 6 nuevas especialidades, aparte de la especialidad de obstétrica y ginecología y de la especialidad de salud mental que ya existían.

A día de hoy, todas las especialidades están activas, excepto la de Cuidados Médico-Quirúrgicos (UCI/Urgencias- Quirófano-Médica) que aún se está desarrollando de la Comisión Nacional correspondiente.

En el EIR de 2017, del total de enfermeras que pagaron las tasas exigidas para realizar el examen, sólo se presentaron el 77% de los mismos. Entre los que al final si se presentan, unas 13.000 enfermeras, se aspira a cerca de 995 plazas distribuidas por todo el territorio nacional.

En resumen, se oferta una plaza EIR por cada 15,4 enfermeras que se presentan a la prueba. Esto supone una ratio que hace terriblemente difícil obtener plaza. A esto, le tenemos que añadir las 235 preguntas con 4 ítems de los cuales solo uno es correcto y con penalización por las preguntas respondidas erróneamente.

Con estos datos, y ya tras más de 20 años de examen EIR, se puede afirmar con total franqueza que se trata de una prueba dura que en ningún caso se puede tomar a la ligera y que requiere de muchas herramientas de preparación más allá de las clases presenciales y de un manual de estudio.

Raúl Lozano Alonso. Enfermero Especialista en

Salud Mental y Preparador de Oposiciones.